En 1875 en el departamento de Santa Ana, doña Juana Zavaleta de
Vides impartía talleres de cocina entre las cuales se encontró Doña Jesús Pérez
Albanés junto a ocho niñas más, de las cuales unas se dedicaron a hacer comida
y otras a la floristería, con el fin de que estas niñas aprendieran un oficio y
al ser personas mayores lograran ganarse la vida por sí mismas.
Lo curioso es que en casa de la Sra. Juana Zavaleta nunca se
vendió un solo dulce, sino más bien se lo regalaban a las personas por toda
Santa Ana para dar a conocer los dulces que aprendían a hacer y al mismo tiempo
para demostrar la calidad de sus dulces. Inclinándose por la elaboración de
dulces típicos artesanales. Dichos talleres dieron la pauta para crear un
gremio de dulcerías bajo la denominación “Dulcería La Santaneca”.
En el año 1919, la fábrica
se trasladó a Santa Tecla, donde además abrieron su primera sala de venta,
donde aún permanecen y producen más de 225 libras diarias de dulces.
Doña Jesús Pérez Albanés le transmitió la elaboración de los
dulces a su hija Doña Rosa Bertila Albanés y, posteriormente, en 1942,
incorporó a Doña Rosa Morán.
En 1958 ingresó Doña Julia Morán de Abrego con el fin de mantener
de generación en generación la tradición de la elaboración de los dulces típicos
artesanales. En 1972, durante la realización de una feria internacional se
encontraba el gremio de aproximadamente 50 dulcerías todas dentro del grupo “La
Santaneca”. En este evento comercial, Doña Julia Morán de Abrego fue asesorada
para que su dulcería se distinguiera de las demás; naciendo de esta manera la
empresa “Dulces Albanés, La Santaneca” distinguiéndose por su elaboración del
dulce tradicional.
A partir del 2006, con el objetivo de estar más cerca de sus
clientes y cubrir gran parte de su demanda, Dulces Albanés inauguró dos
sucursales más. La primera sucursal la inauguraron en la Colonia escalón y,
seis meses más tarde, abrieron una sucursal en Antiguo Cuscatlán